La carne de otra historia
Primera victoria de Octógono
Nico S.
Comisión de Comunicación (CO.CO) (2016, 27 de octubre). La carne de otra historia. nicosejas.ar. https://nicosejas.ar/blog/textos/la-carne-de-otra-historia/
La diferencia de votos o la cantidad de agrupaciones no son razones suficientes para explicar por qué ganamos. También, lo hicimos porque supimos comprender.
¿Qué supimos comprender? La coyuntura nacional: asumimos que “la época necesita unidad” y que un “cambio de gobierno requiere estrategias distintas de militancia”. Comprendimos además el escenario político de la facultad: si somos 13 carreras y hay 8 disciplinas entonces se debe re-conocer la dinámica micropolítica de la propia institución. “Hay formas diferentes de habitar la facultad que constituyen modalidades legítimas de praxis política”. Tuvimos empatía. “Somos pibes y pibas como vos y que nos molesta lo mismo: el alquiler, la copia cara, un boleto inaccesible, la incertidumbre que se genera cuando estamos por egresar”.
Cometimos muchos errores durante la campaña pero jamás fuimos improvisados. Desde el primer día que decidimos constituirnos como frente estudiantil sabíamos en dónde nos parábamos y qué queríamos lograr. Por momentos, nuestro propio realismo llegó a sorprendernos: con 15 sesiones de Consejo Directivo por año, ¿se pueden introducir debates genuinos con contenido político real en formas burocráticas de discusión universitaria? Con 2 Comisiones Directivas por mes durante 11 meses en el Centro de Estudiantes, ¿se puede materializar una agenda de demandas estudiantiles y articular lógicas diversas de militancia de manera tal que cada estudiante pueda sentirse protagonista al interior de un espacio que por definición debería nuclear a todos? Con 2 Asambleas Ordinarias como mínimo por año, ¿se puede re-significar el octógono, el lugar por excelencia de la vida colectiva en la FHUC?
Dijimos que sí. Apostamos fuerte, pateamos el tablero. Pero sabemos cómo jugar en nuestro turno.
En primer lugar, vamos a reconocer las conquistas que se alcanzaron en estos años: se avanzó en logros vinculados al bienestar estudiantil y en la creación de instrumentos de administración de recursos del CEFHUC; hay más becas y el desafío es sostenerlas y ampliar la cantidad y los montos. Ahora bien, seamos francos y dejemos desde el principio las cosas en claro: una vez que se gestionan, las conquistas pertenecen a los estudiantes. Cuando una agrupación o un partido levanta como propia la bandera de derechos genuinamente ganados niega la capacidad de acción política de los sujetos que previamente los demandaron. Durante los últimos cinco años nadie nunca le regaló nada a nadie.
En segundo lugar, vamos a disputar la definición legítima de qué es un Centro de Estudiantes. Es un gremio: no hay presidentes y nunca, nunca los hubo. El Centro de Estudiantes es una mesa en la cual pueden sentarse todos los estudiantes de la facultad: a discutir, a pensar, a exigir. Es una herramienta de lucha: tiene la capacidad de organizar, convocar y movilizar a todo el estudiantado de la facultad; sirve para salir a la calle y marchar. Marchar sirve para modificar las leyes que pueden transformar radicalmente la universidad: la ley de educación superior, la ley de presupuesto universitario; o para conquistar otras nuevas que podrían cambiar la vida cotidiana de un estudiante: la ley de boleto educativo gratuito y universal. El orgullo de cualquier conducción en cualquier Centro de Estudiantes no debería ser la asistencia diaria, sino el protagonismo en la lucha. Después de cinco años, re-instalar entre los estudiantes la palabra "lucha" será un verdadero desafío.
Por último, aunque parezca contradictorio, vamos a romper con los límites del octógono. Esa figura de ocho lados que ahora nos identifica es apenas un piso. Nuestra construcción política, nuestro frente estudiantil de unidad, tiene metido en el cuerpo de cada uno de sus militantes la utopía de un proyecto distinto de universidad. Somos la carne de otra historia, la historia que ayer empezó a contarse.
Gracias.